¿Te suena familiar?
No estás sola. Muchas mujeres llegan a esta etapa sintiéndose cada vez más lejos de cómo quieren estar.
- Tienes menos energía, duermes peor y tu cuerpo ya no responde como antes.
- Te cuesta mantener hábitos porque el trabajo, la casa y las responsabilidades te dejan siempre para el final.
- Te miras y sientes que hace tiempo que no te priorizas ni te cuidas como te gustaría.
- Quieres encontrarte mejor, pero no sabes exactamente qué necesita ahora tu cuerpo.